Un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica de Asunción (UC-A)analiza los niveles de radiación en estudiantes de Odontología expuestos a rayos X durante la toma de placas radiográficas dentarias. El proyecto fue seleccionado por la Fundación MAPFRE de Madrid, entre 482 proyectos, para recibir una ayuda económica.
"Dentro de unos años va a aumentar el porcentaje de cáncer en la población, no tanto por la dosis de radiación a la que fue expuesta la población, sino por las dosis que se irán acumulando en el ADN crónicamente", indicó la docente de la UC.
“El trabajo es investigar el nivel de daño en el
ADN de estudiantes expuestos a rayos X por las tomas de placas radiográficas dentarias", explica la médica Deidamia Franco de la Facultad de Ciencias de la Salud de la
UC-A, quien encabeza un equipo de investigación.
"Queremos saber la posibilidad de que se produzcan células cancerígenas en alumnos de Odontología que son expuestos a rayos X para obtener radiografías", completa la profesional.
El proyecto "Evaluación genotóxica por el test de micronúcleos y el ensayo del cometa en estudiantes de Odontología expuestos a rayos X durante las radiografías dentarias" acaba de obtener de la Fundación Mapfre de España unos 12.000 euros como ayuda económica.
El mismo fue seleccionado en el marco de las becas "Ignacio Hernando de Larramendi" entre 482 solicitudes presentadas de distintos centros de investigación procedentes de Iberoamérica. El comité de valoración tuvo en cuenta el currículum del investigador, la innovación y originalidad de la propuesta, la calidad y rigor científico-técnico y su desarrollo e impacto social.
Un rayos X (radiografía) es un examen médico no invasivo que ayuda a los médicos a diagnosticar y tratar las condiciones médicas. La toma de imágenes con rayos X supone la exposición de una parte del cuerpo a una pequeña dosis de radiación ionizante para producir imágenes del interior del cuerpo.
La experta en genética humana comentó que para desarrollar la investigación a cabalidad está en proceso de montaje un nuevo laboratorio de genética en la Facultad de Medicina de la UC-A.
También participan de la iniciativa Jaime Segovia, Diana Castiglioni y Celeste Vega de la cátedra de Biología Celular y Genética de la Sede Santa Librada.
Radioprotección
La situación de partida que plantea la investigación encarada desde la UC-A explica que los estudiantes de la carrera de Odontología, como parte de su formación académica, realizan radiografías dentarias a los pacientes que acuden a diario a las clínicas, en algunos caso sin tomar las precauciones necesarias de radioprotección.
"Estos estudiantes están expuestos a dosis crónicas de radiación acumulativas que podrían producir daño en el ADN de las células y afectar su capacidad de reparación", desarrolla la médica Deidamia Franco.
"La acumulación de estas lesiones podrían terminar finalmente en la transformación de células normales en cancerosas", complementa su tesis.
La evaluación del daño, que encara un grupo de médios y alumnos de Medicina, permitirá determinar el riesgo de que sus colegas de Odontología -expuestos a las dosis de esta radiación ionizante- puedan desarrollar células cancerosas. En base a estos resultados se podrá recomendar y elaborar un programa para la práctica de la radioprotección.
"Las dosis acumulativas de las radiaciones pueden resultar más peligrosas que las exposiciones a las radiaciones, porque las mismas se van acumulando en el ADN y se pueden transformar en cáncer", manifestó la especialista en Biología Celular.
Lo que pasa en Japón
Al propósito de los efectos de las radiaciones, Deidamia Franco, llamó la atención de las consecuencias de los sucesos ocurridos en la planta nuclear de Fukujima, Japón.
"Dentro de unos años va a aumentar el porcentaje de cáncer en la población, no tanto por la dosis de radiación a la que fue expuesta la población, sino por las dosis que se irán acumulando en el ADN crónicamente", indicó la docente de la UC.
“El problema es que la radiación puede estar en la comida, como en la verdura y la leche, que consumen los japoneses; por eso lo. lo ideal es alejarse del lugar donde se produjo la explosión radioactiva y controlar la radiación”, manifestó.
A la pregunta de cómo saber si uno sufre una radiación, la médica Franco respondió que los síntomas comunes son las náuseas y el vómito. “Pero hay veces que uno no sabe que estuvo sometido a una radiación ya que no tiene síntomas; si las dosis no son tan altas uno no las va sintiendo, pero estas se van acumulando en el ADN”, cerró su explicación.
Más información: Prof. Deidamia Franco, Facultad de Ciencias de la Salud, tel. 334650 int. 224.