text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Diseñador industrial Chileno dicta charla en la UC sobre dificultades de la pobreza

      
Fuente: UC

El diseñador industrial y máster en Innovación, Salvador Achondo, en un momento de su exposición desarrollada el pasado jueves 2 de octubre en la Universidad Católica "Nuestra Señora de la Asunción", señaló que el castigo de la pobreza es pagar más por menos. "Los pobres pagan casi tres veces más por el sachet de café cuando no tienes las condiciones de comprar el tarro de 160 grs.", ejemplificó.

 

Lee también


» Estudiantes de la UC diseñan taxis eléctricos para conservación del ambiente 


» 10 inventos revolucionarios que llegarán al mundo antes del 2030

 

 

Para paliar este problema, el chileno fundó la empresa “Algramo”, para proveer a los almacenes de barrio de máquinas dispensadoras de productos con un sistema de envase reutilizable y ofrecer al consumidor pobre un precio más bajo y razonable.

 

 

En el marco de la II Cátedra Abierta de RSE + RSU, que tuvo lugar en el salón auditorio I de la Facultad de Ciencias Contables, Administrativas y Económicas, Achondo testimonió la razón de la iniciativa social que emprendió en Chile: "Nos dimos cuenta de que los pobres necesitan una forma de comprar más justa, pagar menos los productos que necesitan; de allí surgió la idea de las máquinas dispensadoras".

 

 

 

"La cadena de distribución es deficiente".

 

“Si hacemos una comparación entre comprar 200 g. de jabón en un supermercado con los mismos 200 g. del mismo producto en un almacén de barrio, vemos que pagando casi un 30% más; eso es un castigo de la pobreza”, dijo.

 

 

Explicó que una de las razones del castigo de la pobreza es porque la cadena de distribución tradicional es bastante ineficiente. "Desde el productor que produce los insumos a granel hasta el almacén de barrio pasan más de cuatro intermediarios los cuales generan más costos que valor al producto", desarrolló.

 

 

Finalmente, mencionó que la empresa logró impactar en tres áreas: en lo social, porque generó un ahorro de 30% en la adquisición de los productos; en lo ambiental, porque las familias reutilizan el envase y evitan que su desperdició genere más emisiones de carbono al año; y, por otro lado, económico porque generan un margen de ganancia al mismo almacenero de barrio de alrededor del 30%.

 

 

La organización de la II Cátedra Abierta de Responsabilidad Social estuvo a cargo de la Universidad Católica y de la Asociación de Empresarios Cristianos.

  • Fuente: UC

Tags:

Lee también

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.